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Armagun Capítulo 11: Lo que te hace humano


 

El problema estaba ubicado: el gran rencor y odio de Ash debía calmarse antes de que se saliera de control, pero ¿Cómo?

Glace llevó a los chicos a la punta norte sin decirle al gremio que asesinó a varios jóvenes mercenarios y dejó sus cadáveres decapitados en medio de la plaza; eso le traería algunas complicaciones con Luis, Catherine y Fabula.

Aunque era casi media noche, la punta norte seguía muy activa, los comercios y el ascensor funcionaban con total normalidad.

Glace se acercó al guardia del ascensor y le enseño su credencial de mercenario de St. Tremilion, eso le permitió el acceso junto con todos los demás muchachos.

 

>>7 de octubre<<

 

Delfina estaba cerca de Ash, el demonio quería estar un poco más alejado de todos, controlar su deseo homicida parecía requerir una gran concentración. Gate intentaba acercarse a sus amigos, pero Rex no se los permitía, el joven Rex Greatfield no deseaba perder contra Delfina Holygate.

Al llegar al nivel del suelo, Glace llevó a los chicos al exterior y los encaminó a través del campo. Caminaron en dirección al suroeste en donde vieron unos cuantos monstruos con intención de acercarse, pero parecía que la presencia de Glace los alejaba.

Sin duda, la noche cambiaba completamente el ambiente en comparación al día soleado en que Delfina y Ash habían ido al santuario de Servastia. Todo estaba oscuro y no se escuchaba nada. Mientras se alejaban del cielo de Gremier, los chicos pudieron apreciar las estrellas, Ash se veía increíblemente relajado.

    ¿Te gusta el cielo nocturno? — le preguntó Delfina.

    Sí, siempre amé el ver las estrellas en mi hogar… me permitían sentir paz conmigo mismo — Ash sonrió un poco.

Tras caminar unos 30 minutos, los chicos pudieron distinguir un hundimiento en el suelo. Tras acercarse, se dieron cuenta que era un camino que iba bajo tierra. Glace se detuvo en la entrada y miró a los seis chicos.

    Esta es la entrada a los túneles de Mirakinamina — dijo Glace — los esperaré aquí. Un poco más adentro habrá una intersección, tendrán que dividirse en equipos y comenzar con su carrera. Recuerden volver aquí con el cráneo al final del túnel.

Los muchachos entraron todos juntos a las minas, por suerte, Delfina no notó ninguna niebla. La cueva era más una mina, había uno rieles en el camino y vigas que confirmaban la intervención humana en ese lugar.

Después de caminar unos 30 metros, los chicos encontraron la intersección de la cual hablaba Glace.


    Yo pido el camino de la izquierda — dijo Rex casi de inmediato.

    Me da igual… — Respondió Delfina, y era cierto; la chica estaba concentrada en un modo de ayudar a Ash a controlar su poder demoniaco.

Rex no parecía muy conforme con tener las cosas muy fáciles, pero prefirió fingir madurez y recorrer el camino que escogió.

El grupo de Rex, Lucien y Gate fueron por la izquierda; Delfina, Ash y Rock fueron por la derecha.

El camino era un poco oscuro, pero unas lámparas alumbraban el camino. Los chicos avanzaban en un muy incómodo silencio. Ash al frente, intentando controlar esa sed de venganza en su interior; Delfina en medio, viendo a su amigo y pensando en un modo de calmar su ira; finalmente estaba Rock, viendo todo con gran fastidio en la parte trasera.

    Por dios… — se impacientó el chico rubio con gorro — ¿Cuál es el problema con ustedes dos? Estamos en los túneles de Mirakinamina, solo la familia real las había usado antes de que fueran clausuradas y selladas.

     No estamos de humor, Rock — respondió Delfina casi indiferente.

     Tendré que intervenir o si no me moriré de aburrimiento.

Rock se acercó a Ash y puso su brazo por encima del hombro del demonio.

     ¿Cuál es el problema? Si, enloqueciste y liberaste tu poder demoniaco ¿Qué importa? Eres un demonio, está en tu naturaleza tener ese poder y sed de sangre — Rock se veía extrañamente feliz mientras decía eso.

     Soy… soy mitad demonio… — respondió Ash un poco nervioso de tener a alguien tan cerca de él.

    Por favor — dijo Rock mostrando una sonrisa burlona — ¿Quién en su sano juicio desearía ser un inútil humano si puede ser un fuerte y poderoso demonio?

De pronto, algunas de las lámparas comenzaron a apagarse. Los chicos se pusieron en alerta sacando sus armas. En ese instante, Delfina vio que Rock usaba un báculo de dos metros como equipo: el chico rubio usaba magia como arma principal.

De las paredes comenzaron a aparecer extraños seres sin forma definida, parecían bruma blanca concentrada. De su interior aparecieron dos luces que parecían representar sus ojos y unas pequeñas flamas azules flotaban cerca de este ser brumoso y transparente.

    Esos son…

Antes de poder terminar su frase, Delfina volteó a ver a Ash, el demonio se había puesto pálido al ver a esos seres.

    ¡FANTASMAS! – Ash dio media vuelta y corrió a gran velocidad.

    Si, allí va tu poderoso y fuerte demonio… — Dijo Delfina mientras seguían a Ash por el túnel.

A Delfina le sorprendió ver al demonio reaccionar así. No era raro que Ash fuera de personalidad débil, pero jamás había mostrado miedo ante nada de esa manera.


Los chicos se dieron cuenta que el túnel era demasiado largo, corrieron por varios minutos y jamás llegaron al altar del que Glace les habló. Tampoco se habían perdido porque solo había un camino semi recto.

Finalmente alcanzaron a Ash; el demonio estaba de rodillas jadeando, parecía ser que usó todas sus fuerzas para huir de los “fantasmas”.

    ¿Estás bien? — Delfina se arrodilló junto a Ash.

    Si…siempre he sentido miedo cuando veo a los fantasmas… — dijo Ash temblando — así ha sido desde pequeño…

    No es raro — respondió Rock — Los demonios son extrañamente débiles a los fantasmas, no me preguntes por qué…

Delfina se tranquilizó un poco al ver que Ash estaba un poco tranquilo con respecto a su lado demoniaco.

    Un demonio completo no escaparía, ese miedo proviene de tu lado humano — dijo Rock acercándose a Ash.

    Entonces todavía hay un humano dentro de mí… — Ash se veía algo tranquilo.

    ¿Eres idiota? Ser humano es un asco, solo mentimos y engañamos, traicionamos y deseamos demostrar algo que posiblemente nunca seremos.

Rock se veía extraño, parecía divertirse con sus palabras, pero su mirada mostraba dolor.

    Los humanos somos de lo más bajo. Los demonios y demás seres pueden demostrar quienes son sin sentir culpa o arrepentimiento. Daría lo que fuera por ser un “monstruo” como tú.

    Yo… yo no soy…

    Lo eres… — Rock se arrodilló frente a Ash y tomó su mano — vamos, siente ese poder demoniaco y libera tu oscuridad… olvídate de la estupidez de ser humano y vive como un demonio…

    ¿Cómo… un demonio?

Los ojos de Ash comenzaron a brillar.

    Suficiente.

Delfina pateó a Rock y de la fuerza lo estrelló contra un muro.

    Lo…  ¡lo siento!    dijo Ash levantándose del suelo — No sé por qué lo consideré… yo no quiero volverme alguien en quien no puedas confiar...

La chica volteó a ver al demonio y pudo ver que en los ojos de ella había enfado y decepción.

    Ash, cuando nos conocimos, me dijiste el último deseo de tu madre antes de morir. DILO.

Ash agachó la mirada y pensó en su madre.

    Me hizo prometerle que jamás me volviera un monstruo, que sin importar que hiciera o cual fuera el obstáculo, yo siguiera siendo yo…

    Ella dijo monstruo, no demonio — dijo Delfina.

    ¿Qué?


    Ella no quería que ignoraras tu lado demoniaco, ella quería que fueras tú mismo sin importar el camino que decidieras tomar.

Ash agachó la mirada, jamás lo había considerado de ese modo. Siempre fue atacado por humanos, por lo que consideró su lado demoniaco como algo malo.

    A mí me da igual si eres humano o si prefieres borrar eso y volverte un demonio al cien por ciento, mientras sigas siendo el chico en el que he confiado todo este tiempo, entonces no importa nada más.

    Pero… no soy capaz de controlar ese poder demoniaco…

    Debes volverte fuerte, aprender a controlar tus emociones y de ese modo, podrás ser Ashriel sin dejar de ser Ash McRain.

Delfina extendió su mano como señal de apoyo y Ash la tomó. Aún sentía fuerte el instinto demoniaco, pero ahora deseaba poder controlarlo y en un futuro, aprender a usarlo sin perder el control. Tal vez no estuvo bien lo que Fabula y Catherine intentaron, pero el objetivo de ese experimento era algo que Ash necesitaba descubrir. Rock se acercó a Ash y lo abrazó.

    Realmente eres alguien raro — dijo el chico rubio — un demonio que pueda controlarse sería una cosa extraña. Quiero verlo.

    ¿Qué?

    Estaré más cerca de ti y veré si puedes lograrlo — Rock se veía extrañamente eufórico — serás mi mejor amigo.

Ash sintió un extraño escalofrío en la espalda, Delfina simplemente encogió los hombros cuando el demonio la miró en busca de ayuda.

La chica volteó y vio el brillo de unas velas al fondo del túnel. Sin perder más tiempo, la chica tomó a Ash del brazo y lo jaló hasta el lugar de donde venía la luz.

Los chicos finalmente llegaron al final del túnel (al menos del límite permitido ya que parecía que la cueva había sido clausurada con un derrumbe que impedía avanzar más) y vieron un altar con muchas velas y una pila de cráneos a los pies de una estatua de tres sujetos: dos mujeres y un hombre.

El demonio quedó impresionado por la imagen de la estatua: una mujer con kimono y una katana, un hombre con capa y una jabalina y una mujer de vestido largo y una copa de vino.

     Que hermoso — dijo Ash — pero no son Los y Anul ¿verdad?

    No, son los astrónomos del cielo nocturno — dijo Rock.

    Los astrónomos son los tres guardianes que han vivido protegiendo Grandiel, nuestro reino — explicó Delfina sabiendo que Ash no sabría quiénes eran los astrónomos.

    Si, Venus, Mercurio y Saturno — dijo Rock mirando la estatua — muchos creen que es solo una leyenda, pero los seis escudos sabemos que existen y protegen a la familia real del mismo modo que al reino.

Ash volteó para todos lados y observó que había restos de comida en una esquina, alguien había estado quedándose en ese lugar. Al acercarse, el chico encontró un libro viejo y desgastado, pero muy familiar…


    Oye — le dijo Ash a Delfina — ¿No te resulta familiar esto?

Delfina tomó el libro y lo reconoció al instante: era el diccionario demoniaco, era la misma edición que Ash usó para traducir el Armagun del santuario de Servastia, pero más viejo. El demonio volvió a tomar el libro y revisó las últimas páginas.

    ¡Espera, este es el libro que tengo yo! — Dijo Ash confundido — mira, yo escribí esto al final.

Delfina revisó la página que Ash le mostro, venía escrito: “Ashriel”, “Velvet”, “Gate”, “Grey”.

    ¿Qué es esto? — preguntó Delfina confundida.

    Escribí esto porque me dio curiosidad saber cuáles eran nuestros nombres en el idioma demoniaco. — Respondió Ash confundido al ver el libro — El mío es Ashriel, el tuyo es Velvet, el de Gate sigue siendo Gate y el de Hope es Grey.

Delfina recordó que cuando conoció a Seraphina Heartgreed, ella dijo el nombre “Velvet”, tal vez la líder de St. Tremilion sabía el idioma demoniaco.

    Espera — Delfina por fin comprendió lo que Ash quería decir — Si tú escribiste esto detrás del diccionario demoniaco ¿Cómo rayos llegó aquí? ¿Por qué se ve tan desgastado?

    Tal vez… el oráculo del tiempo… — Ash se veía preocupado mientras decía eso.

    Creo que hay que comenzar a darle la importancia que se merece… — Delfina se veía pensativa.

    Oigan, miren.

Rock llamó a los otros dos a que vieran algo a los pies de la estatua a los astrónomos. Al acercarse, Ash reconoció la escritura, era lenguaje demoniaco.

    ¿Puedes traducirlo? — le preguntó Delfina a Ash — Si el diccionario estaba aquí, entonces era para traducir esto.

Ash tomó el libro y rápidamente comenzó a escribir en un papel lo que estaba en la estatua. Después de un minuto, Ash terminó. Tomó el texto y lo comenzó a leer:

 

 

Por su poder, los astrónomos cuidan Grandiel:

 

Saturno, la maestra: educando a la naturaleza para guiarlos por el buen camino…

Venus, la doncella: Con sus rezos da vida y esperanza a todos….

Mercurio, el guardián: Siempre protegiendo a la familia real…

 

Su ardua labor hará de Grandiel un reino puro.

 

 

Delfina cerró los ojos y analizó el escrito una y otra vez. Al final llegó a una sola conclusión.


    Todo está demasiado conectado como para ser una casualidad — dijo Delfina — al final debemos ver la verdad. Todo esto está relacionado con el asesino de Gremier.

    ¡¿Qué?! — Rock se sorprendió al escuchar esto.

    Entonces… — Ash miró la estatua — “Venus, la doncella”, ¿es la misma doncella que aparece en el Armagun?

    Así parece — Dijo Delfina muy sería — ahora debemos hablar con ella.

    ¿Sabes quién es? — preguntó Ash sorprendido.

    Tú la conoces — Delfina señaló la estatua de los astrónomos — la mujer del vestido largo y una copa de vino. La viste una sola vez, pero eso debe bastar…

Ash la reconoció al pensar un poco en ello.

     Seraphina Heartgreed es Venus, la doncella… Y la guardiana del oráculo del tiempo.

Aunque Delfina descubrió quién era la “doncella”, quedaban muchas dudas: ¿Qué hacía esa estatua en ese lugar? ¿Por qué el diccionario demoniaco de Ash tuvo que volver en el tiempo y terminar en ese lugar? ¿Quién tenía el libro? ¿Quién había estado viviendo en ese lugar? ¿Por qué la estatua tenía escritos demoniacos? Pero lo que más preocupaba a Delfina era el significado de “Su ardua labor hará de Grandiel un reino puro”.

Podían pensar en todo eso una vez hubieran terminado la prueba. Delfina se acercó al altar y se dispuso a tomar uno de los cráneos.

    Si no sabes cómo enfrentar fantasmas, te recomiendo que no toques eso.

Delfina y los demás voltearon y vieron a Fabula y Catherine llegando desde la cueva por la que entraron. La chica se dio cuenta de que había otra cueva, seguramente por la que iban Rex y su grupo.

     ¿Qué hacen aquí? — los ojos de Ash comenzaron a brillan en carmesí.

     Tranquilo demonio — Fabula levantó las manos — venimos en paz.

    Hemos recibido mucho apoyo y crítica por la forma en que los entrenamos en la oficina de lady Seraphina, por lo que nos hemos sentido algo… agobiadas — Catherine mostraba una elegancia y rectitud en sus palabras.

    No consideramos que hayamos cometido un error — dijo Fabula algo sonriente, pero esa sonrisa se volvió una mueca de fastidio — pero cuando vimos a varios de los estudiantes mercenarios decapitados frente a la abadía, significaba que todo esto llegó muy lejos…

Ellos intentaron matarnos…

    LO SÉ. — Fabula se veía más frustrada.

    ¿Cuáles son sus exigencias para terminar esto y volver a un estatus Quo de paz y equilibrio? — preguntó Catherine mientras cruzaba los brazos.

    ¡Sus vidas!

Delfina golpeó a Ash en la cabeza.

    Entrénenos tan rudo como quieran, pero jamás vuelvan a poner una trampa como lo hicieron. — dijo Delfina.


Los ojos de Ash no dejaban de arder en carmesí, el demonio solo quería ver muertas a ellas dos. Delfina colocó una mano en el hombro del chico y le sonrió. Ashriel comenzó a desaparecer y Ash volvió a tomar control de sí mismo.

    … Enséñenme Céfiro — Dijo Ash mirando a Catherine con seriedad.

    No se puede. Los demonios no usan mana, por ello no pueden usar magia — respondió la mercenaria.

    Los demonios pueden usar magia — dijo Rock, tomo mundo volteó a verlo — Los Evans hemos estudiado mucho a los demonios y aprendimos que, aunque no son capaces de usar mana, utilizan algo llamado “Ether”. Es una energía que obtienen al robar vitalidad de quien los rodea.

    ¿Les quito su vida para poder obtener este “Ether”? — Ash no se veía convencido.

    La vitalidad es la resistencia — dijo Rock sin verse muy preocupado — si absorbes resistencia de Delfina o Gate, lo único que les causarás es que les dé sueño un poco más temprano o se cansen un poco más rápido si están en una cacería. Pero recuerda esto: el Ether es una gran carga para el cuerpo del demonio, por lo que es recomendable no abusar de este poder.

    Malditos Evans, guardándose esta clase de secretos para ellos solos… — dijo Catherine mientras avanzaba hacia Ash — sabiendo esto, ahora puedo trabajar con el demonio.

La bruja mercenaria colocó su mano en el pecho del demonio.

    Cierra los ojos y concéntrate en el punto que estoy tocando…

Ash estaba dudando, pero hizo lo que le dijo Catherine.

    Ahora respira hondo y en tu mente imagina que tu pecho es un tornado que está jalando la energía que hay a su alrededor…

El demonio obedeció. Le tomó unos minutos, pero finalmente pudo concentrar sus ideas. Entonces empezó a sentir algo extraño dentro de él, era algo que le quitaba el aire.

    Ese debe ser el Ether — dijo Catherine — acabo de sentir como succionabas parte de mi energía. Si funciona como la mana, entonces concentra ese poder en tus manos.

El poder mover la energía por su cuerpo era una sensación extraña para Ash, era como si hormigas recorrieran su interior, no le gustaba esa sensación.

    Mantén la energía en tus manos, pero abre los ojos.

Ash los abrió y vio a Catherine con un cuchillo en su brazo, entonces la bruja se hizo un corte profundo. Comenzó a escurrir bastante sangre.

    Las magias son el efecto de la mana (o en este caso, Ether) chocando con el elemento a su alrededor — comenzó a explicarle Catherine — El Ragnarok que usó Delfina en el entrenamiento era mana creando fricción con el aire, eso quema la mana dando como resultado una poderosa bola de fuego. Céfiro es del elemento del viento, por ende, dejar que la mana fluya con las corrientes de aire es necesario para darle identidad al poder. Del mismo modo, para que la mana sepa que necesita curar, la mana debe fluir en las heridas que contengan sangre. Sin sangre, la mana no sabrá que está ante una herida y solo se irá con el viento sin realizar una acción.


Entiendo… — dijo Ash colocando sus manos sobre la herida del Catherine —…Céfiro.

El Ether comenzó a salir de las manos de Ash, era un brillo oscuro y no parecía que curara a Catherine.

    Cierra el flujo un poco, estás usando mucho poder. Recuerda que estás tratando una herida, debe ser una cantidad gentil de energía.

Ash cerró los ojos y comenzó a ajustar la cantidad de Ether. Ahora el Ether fluía con un viento verdoso claro, la herida de Catherine comenzaba a sanar.

    Bien hecho, sigue así — dijo la bruja.

El demonio se sentía extrañamente tranquilo y relajado, su ira y enfado habían desaparecido, ya se sentía en control de nuevo.

    Bueno, ahora voy yo — dijo Fabula mirando a Delfina — esto ya lo sabía el joven Rock, pero no sé por qué no les advirtió.

    ¿Advertirme qué? — Delfina volteó a ver al chico rubio con ira y odio.

    Lo olvide, perdón — dijo Rock retrocediendo unos pasos.

    Fantasmas, su siguiente lección — dijo Fabula — los fantasmas son espíritus que provienen de gente que murió en circunstancias lamentables, por eso su alma ronda con la forma de una bruma blanca y transparente. Estos seres son pacíficos, por ello no los atacaron cuando venían aquí, pero si de alguna forma alteras su cadáver, se volverán agresivos. Por eso es peligroso tomar el cráneo de un muerto si hay tantos fantasmas aquí.

    ¿Cómo se derrotan? — preguntó Delfina.

    Lo único que puede derrotarlos es el poder sagrado y divino, como el ataque que Gate usó en el entrenamiento.

Delfina estaba preocupada, para ello se requería un arma con filo y plata (y no ser un demonio), ninguno de ellos tenía algo así…

    Habrá que correr… — dijo Rock encogiendo los hombros.

    Sí… — Delfina pensó que era la única opción.

    Yo… podría ayudarles… — dijo Ash habiendo terminado de curar a Catherine — si me prestan algo de su… vitalidad… podría curarlos mientras huimos.

    Muy arriesgado para un novato ¿no crees? — dijo Catherine viendo que tal quedó su brazo.

    Tal vez, pero no tenemos de otra… — Ash se veía un poco pálido, todavía sentía miedo por los fantasmas.

    Pues es un plan, es ahora o nunca.

Delfina tomó un cráneo del altar y salió corriendo por la cueva por donde llegaron, Ash y Rock la siguieron.

A los pocos segundos, un fantasma se lanzó contra Delfina, Ash gritó de miedo mientras Rock empujaba a la chica para evitar la envestida del fantasma. El demonio decidió correr con la cabeza agachada para no ver a los fantasmas que seguían en la cueva. Delfina no tenía tantos


reflejos como para esquivar a su atacante, por ello no era raro que una de las envestidas le diera. La chica comenzó a sangrar de un brazo.

Ash intentó controlarse y se colocó junto a Delfina, absorbió un poco de la energía de la chica para volverlo Ether y de ese modo, curar su herida.

Rock tomó el cráneo mientras Ash curaba a su amiga, algo que fue difícil, él demonio era nuevo en eso de usar su poder, además de que estaba corriendo y sentía miedo por los fantasmas, volvió complicado todo ese asunto.

Por suerte, Rock tenía mejor habilidad de evasión, por ello no recibió ningún daño. Esto permitió a Ash concentrarse únicamente en Delfina.

Finalmente, los chicos vieron el final del túnel. En el momento en que salieron, pudieron ver que Gate cargaba su mandoble con la intención de atacar.

    ¡ABAJO! ¡ESA COSA ESTA CARGADA CON DIVINIDAD! — Gritó Ash, se estaba sintiendo mal por el poder del arma.

 

Delfina, Ash y Rock se agacharon, esto permitió a Gate dar un golpe horizontal en contra del fantasma, eso lo destruyó.

 

La chica levantó la mirada y vio a Rex y Lucien esperando, el joven tenía el cráneo en sus manos. Esto no desmotivó a Delfina, ella tenía muchas cosas en que pensar; tomó el cráneo de las manos de Rock y se lo entregó a Glace.

    Tuvimos unos inconvenientes con Catherine y Fabula, pero ya estamos bien y en paz.

    Me alegra escuchar eso — dijo Glace tomando el cráneo que llevaba Delfina. — Tardaré uno o dos meses en comenzar su entrenamiento, así que tengan paciencia.

Diciendo eso, Glace ordenó el regreso a Gremier, ya eran casi las dos de la madrugada y Ash todavía tenía sueño.

Gate tomó del brazo a Ash y se alegró al verlo otra vez como él mismo, Lucien se acercó al demonio e intentó hablar con él de manera normal. Había pasado algo importante en el lado de Rex, pero prefirieron esperar a llegar a la abadía para hablar del asunto…

    Gracias — le dijo Delfina a Rock.

El chico rubio no podía creer lo que escuchaba, era la primera cosa amable que Delfina le había dicho desde hacía muchísimo tiempo.

    Entiendo lo que le dijiste a Ash sobre abandonar su lado humano — dijo la chica — Los Evans tienen fama de ser algo…

    Crueles, fríos, malvados y oscuros. — dijo Rock, tenía una sonrisa sarcástica.

    Pero eso que le dijiste me ayudó a llegar a Ash, también te agradezco porque no lo discriminaste por ser demonio.

    Muchos demonios que he exorcizado han sido muy amables — respondió Rock encogiendo los hombros.

    Cuando no eres un idiota, realmente puedes ser agradable — dijo Delfina.

    Vamos Delfi, sabes tan bien como yo que ese buen comportamiento es tan raro como un unicornio — Rock rio, Delfina sonrió un poco.

Rex Greatfield se acercó a los dos; el muchacho tenía una sonrisa bastante engreída.


    Es hora de pagar la apuesta — dijo Rex con aires de superioridad.

    No seas tan engreído o Nath no te amará — dijo Delfina, Rex palideció un poco — ¿Qué quieres?

Quiero dos cosas: la primera es que el demonio me permita tomar alcohol, aunque sea menor de edad.

    No era difícil, parecía ser que Ash no sabía que era ilegal servirles alcohol a los menores de 18 años, algo que había hecho con Gate quien parecía tener 17.

    Lo segundo… — Rex se puso rojo — no hagas más chistes sobre mis sentimientos por Nathaniel.

Aunque no era ilegal, las relaciones entre personas del mismo sexo eran algo increíblemente mal visto y aunque las casa Holygate y Evans respetaban la preferencias de las personas, los demás escudos (sobre todo la casa Greatfield) mantenían una total aversión por esta situación, algo hilarante si se considera que Rex es el siguiente líder de la gran y tradicionalista casa Greatfield, agregando que Nathaniel no tiene idea de los sentimientos de su amo y todavía más porque Rex está comprometido con una mujer, sin embargo, la historia y motivaciones de Rex Greatfield se contarán en otra ocasión…

    Está bien — dijo Delfina encogiendo los hombros — solo porque de los escudos, eres el que menos me molesta ver a la cara.

    …gracias…

    … Entonces… ¿Yo sí puedo burlarme de su “amor prohibido”? — preguntó Rock con gran seriedad.

    Si — respondió Delfina casi al instante.

    ¡¿Qué?! ¡No!

En retrospectiva, Delfina siempre consideró esa noche como una de las mejores que tuvo durante su tiempo entrenando en St. Tremilion. Tal vez comenzó con muchos problemas, pero todo resultó bien a tal punto que pudo disfrutar de la compañía de Rock y Rex.

Delfina agradeció ese momento de paz antes de comenzar con el final del capítulo del asesino de Gremier…

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