El interior de la vieja mansión de Obsidian Hall era, en el sentido más estricto de la palabra, cliché. Al entrar, se podía ver una escalera la cual llevaba al segundo piso, el ala este era el comedor y el ala oeste era un salón, al fondo había puertas a la cocina, un armario y un baño, Alone quedó entre sorprendido y desilusionado. Jamás había ido a un lugar así y aunque le gustaba el diseño en general, era algo extravagante, como en series de televisión o videojuegos. Catherine podía notar este dilema en el rostro de su prometido, la chica sólo podía reír para si misma por lo infantil del comportar de Alone.