Catherine cayó de rodillas, no podía parar de llorar. Alone se arrodillo junto a ella y la abrazó lo más fuerte que pudo. La chica no podía dejar de llorar y temblar.
Alone se sentía impotente, no podía ayudar a su prometida
en este asunto, todo estaba mal en ese momento, el cual debía ser el más feliz
de su vida. Se había lamentado por haber preguntado por la familia Wolfbright.
⸺
¡No
importa el pasado! ¡Ahora estás conmigo y podrás vivir sin preocuparte por
ellos! — le dijo a la chica.
⸺
No,
su locura no tiene límites. — Catherine ocultaba su rostro en el pecho de
Alone. — Tarde o temprano me encontraran y entonces… te verás involucrado en la
locura de mi maldita familia…
Alone y Catherine se abrazaron, aferrándose el uno al
otro bajo la luz de la luna y de los edificios cercanos.
-
… ¿Y si los mato?
– Preguntó Alone débilmente mientras mostraba una mirada fría y llena de odio.
-
¿Qué?
Catherine alejó rápidamente a su prometido, esa
pregunta la sorprendió demasiado.
Un silencio incómodo se hizo en ese lugar, aun cuando
había carros y gente en las calles, Alone y Catherine no podían escuchar nada
que no fuera la voz del otro.
-
Yo… no quiero
verte sufrir… solo lo dije por… por decir… - Alone desviaba la mirada. El chico
estaba en pánico, no sabía de donde habían venido esas palabras, pero sonaron
increíblemente naturales mientras pensaba en proteger a su amada Catherine.
-
Por favor… no
bromees de ese modo… - Catherine se levantó del suelo y miró por el balcón. –
Además, aun si fuera cierto, los Wolfbright son unos monstruos… simplemente
debo resignarme…
El chico entró rápidamente al restaurante y sacó unas
copas de champaña.
-
¡Olvídate de ellos!
¡Olvídate de todo! – Dijo Alone mostrando una infantil sonrisa, eso hizo
sonreír a Catherine un poco. – ¡De ahora en adelante seremos solo tú y yo! ¡Te
protegeré aun si debo enfrentar al diablo! – Alone posaba como si sostuviera
una espada mientras decía eso; actuaba como héroe para su prometida.
Catherine rio al ver a su prometido actuar como niño
pequeño. Esa inocencia inagotable en él era una de las tantas cosas por las que
lo amaba.
-
Volvamos dentro. –
Dijo Alone. – Nos prepararán el mejor postre que hayas probado en tu vida.
-
Iré en un minuto.
– Dijo la chica. – No quiero que la gente note que lloré.
Alone no dijo nada. Catherine volteó a ver los
edificios brillantes y mientras el chico volvía al restaurante, su mente
comenzaba a planear uno de los crímenes más complejos la cual su retorcida
mente podría concebir, y no sería para ninguno de sus webcomics…
La chica respiraba débilmente mientras pedía perdón a
la fuerza superior que la estuviese viendo, perdón por utilizar a su prometido
como arma homicida contra sus hermanos.
Ella lo sabía
perfectamente, Alone sería capaz de cualquier cosa por protegerla, incluso
matar.
Catherine pensó que, si alguna vez sus hermanos
intentaban acercarse a Alone, ella misma los destrozaría, pero nunca tuvo la
suficiente creatividad como para idear un plan para matar sin ser descubierta.
Pero Alone es muy inteligente, creativo y astuto, sin
duda podría pensar en un plan perfecto si se le da tiempo. Su padre está muy
viejo por lo cual ese momento sería perfecto. Ella haría el papel de tonta
mientras Alone se encargaría de ejecutar su plan maestro para acabar con todos
los Wolfbright de una vez por todas.
La chica ya llevaba algunos meses considerando
manipular a su novio para este oscuro fin y el día de la propuesta era el
perfecto momento para mover los hilos y poner a Alone en camino para matarlos.
Catherine era una Wolfbright y este tipo de cosas está
prácticamente en su sangre, aun cuando deseaba que no fuera así. Se odiaba con
todo su corazón por manipular a Alone para hacer el trabajo sucio, pero era el
único capaz de hacerlo y debía ser secreto para él; si ella sabía del plan, la
mente de su prometido no estaría 100% enfocada, Catherine debía hacer el papel
de tonta.
-
Un último acto de
oscuridad para acabar con toda la oscuridad… - Dijo Catherine con una triste
mirada mientras brindaba a la luz de la luna.
Comentarios
Publicar un comentario