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La ley del más fuerte: Capítulo 05: La ley de la última oscuridad

 


La rueda del destino comenzó a girar, todos estaban en peligro y los chicos lo sabían a la perfección.

Alone y Adrian corrieron a toda velocidad hacia el cuarto del piano. Evan había matado a André y era muy probable que quisiera acabar con todos los demás en Obsidian Hall.

Al abrir la puerta, Catherine y el sacerdote Daniel gritaron por la sorpresa, Alone corrió y abrazó a su prometida con todas sus fuerza, el muchacho realmente estaba asustado.

    ¡Lo siento Catherine! — Dijo Alone. — ¡Lo siento muchísimo!

    ¿Por qué te disculpas? — La chica estaba preocupada por su prometido, el chico temblaba mientras intentaba aferrarse aún más a ella.

    … Evan se escapó… — Respondió Alone. — No fuimos lo suficientemente astutos o rápidos y ahora todos estamos en peligro.

    No relaciono la palabra “peligro” al hablar de Evan. — dijo Adrian. — Sin duda ya imagina lo que sabemos, por ende intentará ocultarse y cuando el túnel se abra nuevamente, querrá escapar.

Catherine dedujo lo ocurrido con base en la conversación. Pensar en Evan como el gran asesino era algo ridículo, increíblemente absurdo entre más se pensaba, aunque a la larga podría ser lógico.

El chico sufrió del maltrato físico de André por muchísimos años al punto de dejar algunas cicatrices en su cuerpo; sufrió el desprecio de Juliet, siendo ella tan ególatra y vanidosa, el menospreciar a su hermano era prácticamente un placer para ella (y un golpe psicológico para él); sufrió del éxito de Catherine, ella con un talento natural para poder interpretar bella música en piano mientras él, por más esfuerzo en sus intenciones, jamás logró escribir algo interesante o sobresaliente haciéndolo sentir y verse como un cero a la izquierda de su hermana; sufrió la indiferencia de Catherine y Adrian, por más que él quisiera dañarlos, jamás logró afectarlos en lo más mínimo. Ni siquiera era bueno en lo más natural para los Wolfbright…

Todo este sufrimiento se acumuló por años y finalmente estalló hoy. La humillación por parte de Alone por insultar a Catherine, las últimas palabras de su padre siendo insultos hacia él, incluso en su testamento le decía inútil y su único sentimiento por él era lastima; pero el verdadero detonante de Evan Wolfbright al punto de matar fueron las palabras de su hermano mayor:

 

“Pero no se compara con el dinero del pequeño Evan ¡Disfrútalo! Ya no necesitas intentar demostrarle nada a nadie”.

 

El demostrarle algo a alguien fue el quiebre del hermano menor, el eslabón más débil entre los lobos, la ley de sus hermanos siempre fue impuesta sobre él y jamás pudo brillar en algún aspecto, bueno o malo. Pero finalmente iba a demostrar que su ley podría volverse la más fuerte de todos al inculpar a su hermano y al prometido de su hermana de un asesinato, pero al final su hermano menor lo humilló demostrando su culpabilidad.

La oscuridad de Evan jamás se comparó a la de sus hermanos pero siempre intentó convertirla en la ley y ser el más fuerte, ahora estaba oculto como un animal herido y temeroso de todo mundo.

    Y al final todo fue mi culpa… — Dijo Catherine mientras miraba el piano con melancolía.

    Tú no le hiciste nada, él se tomó personal el éxito de todos sus hermanos. — Respondió Alone de manera tajante y sin aceptar ningún “pero”.

    No me refiero a eso… — Catherine tomó aire y volteó a ver a Adrian. — Al final soy una Wolfbright y como tal está en mi naturaleza desconfiar de todos y todo…

Adrian afirmó, no muy emocionado, al escuchar esto.

    Talvez Evan comenzó a matar a los otros porque cree que uno de nosotros mató a nuestro padre y continuaría con los otros Wolfbright.

Las palabras de Catherine sorprendieron a Alone y al sacerdote Daniel, Adrian parecía estar de acuerdo con la teoría.

    ¿Enserio han llegado al punto de desconfianza entre ustedes así? — preguntó el sacerdote Daniel mirando con horror a los dos hermanos quienes de manera penosa afirmaron con la mirada.

    Espera… cuando dijiste que todo fue tu culpa entonces… — Adrian miró a Catherine sorprendido.

    Sí. — Dijo la chica. — Posiblemente…yo maté a nuestro padre…

Catherine se sentó en el taburete del piano y comenzó a explicar lo ocurrido cuando se separó de Alone antes de la muerte de Alfred Wolfbright.

………

……

La pareja bajó las escaleras pero antes de salir por la puerta, la chica se detuvo.

⸺ Quiero estar sola un rato… necesito pensar… — Catherine estaba muy deprimida. Siempre creyó que su hermano distante había matado a su madre pero ocultó el secreto para protegerla de la oscuridad de su padre.

⸺ Estaré afuera… cualquier cosa, grita. — Alone no podía hacer nada para consolarla. Era una situación complicada para su prometida y talvez la soledad le ayudaría.

Alone salió al bosque mientras Catherine subió las escalera. Al principio, pensó en ocultar su dolor tras el viejo piano el cual tanta alegría le trajo cuando era niña y fue forzada a venir a esta mansión olvidada por dios, pero había algo en su pecho y no podía ocultarlo más… ni deseaba hacerlo. Se puso de pie frente al cuarto de Alfred y sin ser vista por nadie, entró y cerró la puerta.

El anciano miró a su visitante, una cruel sonrisa se dibujó en su viejo rostro.

    ¿Finalmente vienes a mostrar tu odio? — Alfred Wolfbright miraba fijamente a Catherine mientras ella se acercaba a la cabecera de su cama. Su hija acercó su mano al rostro de su padre moribundo.

¿Moriría a manos de la hija quien jamás pudo llevar a la oscuridad? Sin duda sería perfecto para ese demente anciano, pero nada de su oscura imaginación fue la realidad.

Alfred sintió la mano de su hija acariciando gentilmente su mejilla.

    Mi madre nos amó incondicionalmente aun cuando casi todos la odiaban por no ser como tú. — dijo Catherine. — además, Adrian pasó gran parte de su vida protegiéndome de ti, mostrando un cariño de hermano a pesar de ser un Wolfbright. Incluso mi madre decía que jamás te odiaría por darle cinco hijos a los cuales siempre amó con todo su corazón. Talvez la violaste, maltrataste y mataste, pero ella prefirió quedarse con lo bueno y eso haré yo.

Alfred miraba a su hija con gran desconcierto, sus ojos estaban tan abiertos por la impresión pues parecía que se le saldrían del rostro.

    ¿Qué cosas buenas pude traerte yo?

    Escapé de ti y eso me llevó a Alone, una persona quien me ama por encima de todo y a quien amo mucho más todavía.

Alfred no tenía palabras con las cuales herir a su hija, la luz de ella era intocable por su cruel oscuridad.

    Además, esa idea de “darnos tu oscuridad” es un modo de no ser olvidado jamás. — dijo Catherine sentándose en la cama junto a su padre mientras sostenía su mano. — Siempre quisiste ser recordado por el cruel padre quien nos hizo lo que somos. La ley del más fuerte perdurará en nosotros, aun cuando te hayas ido, pero entonces recordé el piano…

    El que está junto a este cuarto… — dijo Alfred mirando a su hija a los ojos.

    Sí. Aunque me traías por motivos crueles, trajiste el piano a esta mansión perdida en el bosque… y gracias a eso pude tocar. — Catherine le sonrió a su padre. — No había razón oscura para traer un piano aquí pero lo hiciste. Ese día compuse mi primera canción, una canción llena de alegría y felicidad.

El anciano no podía dejar de ver el rostro de su hija iluminándose al recordar ese acto que tuvo cuando ella era niña.

    Recordando bien las cosas, Evan siempre estaba en ese librero pues había libros raros y únicos los cuales podía leer, Juliet siempre intentó impresionarte con su comportamiento y lealtad y jamás le dijiste nada hasta hoy, André vivió a costa de tu dinero y jamás se lo negaste… y Adrian… fue tu sirviente para llenarnos de oscuridad pero al final… ¿Qué obtuvo?

    Aparentemente… — Dijo Alfred. — Tu libertad de mi oscuridad.

    Talvez… — Sonrió Catherine. — Pero ahora, aunque sea poco, me quedaré con aquello que nos diste sin que supiéramos. Talvez fue un acto inconsciente de tu parte pero al final, me quedaré solo con eso y te llevaré dentro de mí… no tu gran oscuridad, sino ese pequeño rayo de luz.

Alfred lanzó su último aliento mientras miraba a Catherine sonreírle con lágrimas en sus ojos. La chica se sorprendió al ver la mirada de su padre pues no sabía si era de desilusión por no haber oscurecido su ser o de arrepentimiento por todo el daño que le hizo. Al final, jamás se sabrá, pero no importaba más.

    En donde sea que estés, encuentra la felicidad. — Dijo Catherine mientras cerraba los ojos de su padre.

……

………

Catherine terminó de contar su historia diciendo que salió de la habitación de su padre y subió al tercer piso para estar sola un momento.

    Talvez mi conversación con él fue su muerte… talvez fue mucho para el viejo… — dijo Catherine tomando la mano de su prometido la cual le daba seguridad siempre.

    Alfred estaba agonizando. — Dijo el sacerdote Daniel. — Tu único acto fue mostrarle la luz en la familia Wolfbright. Rezaré para que tus palabras sigan con él en la otra vida.

    Entonces por eso mentiste. — Dijo Alone. — Según dijiste, estabas en el cuarto del piano toqueteándolo, pero cuando fui contigo después de su muerte, estaba lleno de polvo, nadie lo había usado en años, ni si quiera para toquetearlo.

    ¿Lo notaste? — preguntó Catherine apenada.

    Obvio lo noté. Sé cuándo mientes y cuándo me necesitas más.

Adrian sintió una mezcla entre alegría y torpeza al no darse cuenta de las mentiras de su hermana durante el interrogatorio.

A lo lejos se escuchó un sonido metálico moviéndose con fuerza.

    Es la puerta del túnel. — Dijo Adrian. — Finalmente se abrió. Debemos irnos.

Sin perder tiempo, todos salieron de la mansión y corrieron por el camino de piedras hasta llegar al túnel el cual, en efecto, estaba finalmente abierto.

Todos corrieron hacia el túnel para escapar. Adrian observaba por todos lados por si Evan aparecía para intentar un ataque final, por desgracia, jamás vio detrás de ellos.

Catherine corría agarrada de la mano de Alone pero alguien la sujetó de atrás y la jaló alejándola de su prometido. El chico volteó y vio a Evan sujetando a su hermana amenazándola con un cuchillo en el cuello.

    ¡Déjala ir! — Gritó Adrian al escuchar a su hermana. — ¡No tienes escapatoria! ¡Entrégate y tendremos piedad contigo!

    ¡Cállate! — Evan estaba temblando, sus ojos estaban muy abierto, parecía haber perdido la cabeza. — ¡Todos moriremos aquí! ¡Los Wolfbright morirán aquí! ¡Yo seré el único y nadie volverá a pasar por encima de mí!

    Esto debe terminar… — Dijo Catherine intentando conservar la calma para no alterar aún más al asesino.

    ¡No! — gritó Evan, aún más desquiciado todavía. — ¡Alguien mató a nuestro padre! ¡si te dejo ir entonces talvez tú me acabes! Tuve que acabar con Juliet y André antes de que ellos me mataran. Tu novio lo dijo… ¡Faltaba una almohada! ¡Alguien mató a nuestro padre!

    ¡El murió de viejo! ¡Yo estuve en la habitación! — Grito Catherine para intentar calmar a su hermano pero parecía provocar el efecto contrario.

    No… tú… ¡Tú mientes! ¡Tú lo mataste! ¡Tú nos matarás!

    No… el único que nos matará serás tú… Evan.

Todos voltearon a ver a Alone. Esas extrañas palabras salieron de su boca y de alguna manera resultó, pues parecían tener efecto en el asesino pues logró tranquilizarlo un poco. El sacerdote y Catherine no entendían aun la situación mientras Adrian aprovechaba esta oportunidad para moverse despacio mientras la atención estaba enfocada en Alone.

    Si… tú lograste algo que nadie más logró. — Dijo el chico. — Mataste a dos de los descendientes de Alfred. Debo admitirlo, el plan de inculparnos de la muerte de Juliet fue brillante, y lo planeaste en pocos minutos, me imagino. Realmente eres brillante.

    Pero… ese plan falló… — Evan temblaba. Parecía moverse únicamente por inercia, no parecía estar pensando coherentemente.

    Sólo porque Juliet no murió en el instante en que la apuñalaste. Hasta para morir la chica era una idiota.

Alone sonreía con gran naturalidad, esto provocó en Evan una risa nerviosa.

    Perdón por golpearte cuando nos conocimos. De haber sabido tu brillantez, me habría burlado de Catherine también…

La chica entendía los motivos de su prometido pero eso no le hizo gracia.

    … suéltala y mátame a mí. — Dijo Alone. — Mi muerte la destruirá completamente.

La mente de Evan consideró esto pero un momento de lucidez lo hizo darse cuenta de que Adrian ya no estaba a la vista.

El asesino soltó a Catherine y volteó rápidamente y con un movimiento inconsciente de su mano, le dio un corte profundo a Adrian en el brazo.

Alone aprovechó esta oportunidad para taclearlo por la espalda y tirarlo al suelo. Se escuchó un gran grito desgarrador y el pasto se llenó con la sangre de Evan Wolfbright.

Al caer, Alone intentó tomar el cuchillo de la mano del asesino pero en el forcejeo, volteó la mano y el cuchillo quedó con el filo apuntando a su corazón; la caída provocó que se le clavara en el pecho.

Alone se alejó arrastrándose de espaldas mientras veía la vida esfumarse de los ojos de Evan. Catherine se agachó y abrazó a su prometido por el miedo que sintió en esa situación.

    Así que… — Dijo Evan antes de morir. — Tú eras la más fuerte de todos…

Tras decir eso, la vida llena de envidia y odio de Evan llegó a su final.

 

La policía de la ciudad capital llegó a la escena del crimen. Adrian fue tratado por su herida, por suerte no fue nada grave. El sacerdote Daniel no paraba de rezar por el alma de todos aquellos quienes habían caído en la oscuridad. Alone y Catherine testificaron todo lo ocurrido, sin omitir detalle alguno, Adrian podría corroborarlo sin problema.

    La policía se quedará en Obsidian Hall para realizar las investigaciones de rutina. Nosotros podemos irnos. — Le dijo Adrian a Alone y a Catherine frente al túnel que salía de ese lugar. — El sacerdote quiere quedarse un rato para seguir rezando, jamás he entendido a los religiosos.

    Es un modo de creer en la bondad de la humanidad. — Dijo Catherine. — El rezar por la gente le permite creer en la existencia de algo bueno que rescatar de una vida la cual se ha perdido, y al hablar contigo y saber la verdad, talvez pueda estar un poco de acuerdo con esa idea.

Adrian se puso rojo antes de preguntar lo siguiente:

    La verdad… no sé si… ¿Estaría bien si… nos vemos de vez en cuando?

    Me encantaría. — Dijo la chica sonriendo encantadoramente. — De hecho, Alone y yo habíamos pensado en mudarnos a Trian. Es cerca de su familia y me gustaría estar junto a ellos.

    Pues… — Adrian miró la mansión. — Sigo siendo el dueño de Obsidian Hall, podría venderla y ayudarlos a comprar un lugar en Trian. De cualquier forma me quedarán varios miles.

    Eso no sería buena idea. Ese dinero es tuyo. — Dijo Catherine. — Pero… talvez un préstamos.

Alone sólo movió la cabeza en forma de resignación mientras los dos hermanos reían.

Catherine se adelantó en el túnel mientras Adrian y Alone se quedaron para apreciar el paisaje hermoso oculto en ese lugar.

    Al final, jamás comprendí por qué se creó Obsidian Hall. — Dijo Alone. — Porque no me creo eso de que su padre lo hizo para engañar a su esposa en paz.

    ¿Un lugar para engañar a mi madre? — Adrian parecía algo burlón al escuchar eso. — Ocasionalmente traía mujeres pero mi padre no creó este lugar para eso.

Alone quedó confundido al ver el rostro de Adrian.

    La existencia de este lugar se explica fácilmente tras la confesión de Catherine sobre los momentos finales del viejo. Eso explica también por qué nos quería a todos en este preciso lugar.

Alone se dio cuenta de la verdad y no pudo evitar reír. Alfred Wolfbright Grey realmente era todo un caso.

Todo estaba tranquilo y el anochecer estaba a punto de caer, pero algo golpeaba la curiosidad del prometido de Catherine, preguntar posiblemente arruinaría todo pero era obvio que no podía dejar las cosas así. Además estaban solos y tenía un cuchillo guardado en su pantalón, matar a Adrian sería fácil.

    No te molestes, — Dijo el detective mientras veía a Alone acercar su mano al bolsillo trasero de su pantalón. — Saqué el cuchillo hace un rato.

Alone se sorprendió y se dio cuenta pues, en efecto, no tenía el arma consigo; el chico simplemente rio.

    Sabías que Catherine y yo nos íbamos a casar aun cuando no estabas en la habitación cuando lo dijimos a los demás. — comenzó a hablar Alone. — Has estado protegiendo a Catherine por más de 10 años, desde las sombras… sin duda has estado al asecho viendo si soy alguien digno para estar con ella…

Adrian encogió los hombros.

    Eres alguien inteligente y se nota que la amas con locura, al punto de borrar de la existencia a todos aquellos quienes la pueda lastimar. — Adrian sacó de su bolsillo una libreta con varias notas. — Después de comprometerte con Catherine, comenzaste una investigación de todos sus hermanos y su padre. Yo intenté salir de tu radar pero los otros no fueron tan afortunados. Aprendiste a comprender a André, a Juliet y a Evan. Ahora sólo te faltaba el escenario. Les llegó la carta de Juliet donde decía el lugar ¿Por qué tardaron tres días en prepararse para irse si el viejo estaba agonizando? Talvez inventaste una excusa para esperar ese tiempo. Yo te seguí, fuiste a Obsidian Hall solo para investigar los alrededores y como usarlo a tu antojo, y entonces lo viste. Las rejas del túnel.

Alone sonreía como niño pequeño, parecía feliz de que alguien fuera capaz de notar toda la verdad.

    Tu hermano siempre está para ti y tú para él. Por eso, cuando volviste de Obsidian Hall, fuiste a hablar con él antes de regresar con Catherine. Él es opuesto a ti, eso me dijiste. Alguien opuesto a un artista gráfico es, posiblemente, un técnico informático, alguien capaz de bloquear la señal de un sistema de seguridad y provocar que las rejas bajen sin si quiera estar en la mansión sería algo fácil, si es bueno, claro...

    Es muy bueno señor detective pero te falta algo — dijo Alone encogiendo los hombros. — ¿Cómo pude ser responsable de la matanza de tus tres hermanos? Bueno, Evan fue accidental.

    Sabías como pensaban mis hermanos pues los estuviste estudiando en las sombras, entendías a la perfección el odio existente entre nosotros y sobre todo: entendías la desconfianza. El sólo decir una frase provocó el principio del fin para ellos:

 

⸺ Fue culpa mía. —Dijiste cuando el sacerdote te preguntó por la nariz morada en el cadáver del viejo. — usted había salido de la habitación pero no pude aguantar y golpeé al anciano en el rostro. Me sorprendí al no verlo muerto después de ese puñetazo. Seguramente esas tres almohadas de su cama amortiguaron el golpe…

 

    “Esas tres almohadas” … tú sabías que sólo había dos. Las contaste cuando golpeaste al viejo, posiblemente sólo lo golpeaste por esta única razón. Le pegaste a Evan para marcar un patrón de volverte violento cuando hablan mal de Catherine y era obvio que el viejo diría algo hiriente. Pero cuando Juliet la insultó, tú sólo te pusiste en medio, ni si quiera mostraste ira o ganas de golpearla.

Alone no dejaba de ver a Adrian con gran satisfacción en su mirada, se sentía como niño en dulcería.

    Esas tres palabras fueron la chispa para crear incertidumbre entre nosotros: la posibilidad de matar al anciano existía, pero se necesitaba algo más para convencerlos del intento de asesinar a todos los Wolfbright, por eso le pediste a tu hermano cerrar las rejas del túnel, siendo la única salida y con la idea del asesinato del viejo, era obvio el resultado: alguno querría ser el asesino en lugar de la víctima. Posiblemente Evan fue el único en ver las rejas abajo desde la mansión y por eso decidió matarnos a todos. Un plan brillante para alguien que crea webcomics sobre crímenes y misterios.

El viento soplaba y el silencio invadió la escena. Alone miraba a Adrian con una ligera sonrisa. Realmente era igual a Catherine: perceptivo, audaz e inteligente. El chico ya lo quería tener como a mejor amigo.

    ¿Y qué harás? — preguntó Alone sonriendo infantilmente.

    Nada.

Alone se sorprendió mucho al escuchar eso.

    ¿Nada?

    No tengo pruebas físicas para demostrar esto, sólo es una suposición. Además hay dos razones por las cuales no te entregaría. La primera es obvia: Tú amas a Catherine y ella te ama a ti. No me atrevería a quitarle esa felicidad.

    ¿Y la segunda razón?

    Soy un Wolfbright. — Dijo Adrian encogiendo los hombros. — El odio hacia mis hermanos me permite alegrarme por sus muertes así que gracias por todo, Alone.

Adrian entró al túnel, deseaba poder hablar con Catherine un poco más antes de volver a Trian. Alone iba a hacer lo mismo, era momento de volver a casa con su prometida y tener una vida con ella. El chico miró una última vez a la mansión de Obsidian Hall.

    Un último acto de oscuridad para acabar con toda la oscuridad…

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