Tras volver a comer una carne quemada, Delfina se preparó para ir en busca de ese demonio y juzgar por su propia cuenta las intenciones de ese ser.
⸺
¿Cómo va la investigación? — Preguntó
la profesora con aires de saber hasta el último detalle.
⸺
Voy ahora a investigar los
lugares donde se ha visto al demonio de manera regular, después seguiré sus
pasos y juzgaré que hacer — respondió Delfina con gran seguridad.
⸺
Muy bien, parece que tu salida
con el joven Hope sirvió de algo, sobre todo al interrogar a ese maestro de
ceremonias…
⸺
¡¿Cómo diablos se enteró de eso?!
— Delfina estaba genuinamente desconcertada.
⸺
¿No te lo dije? Yo lo sé todo — Dijo
Fabula mientras se alejaba.
La chica salió de la abadía y con cuidado fue rumbo
al lugar indicado por los integrantes del circo ambulante, eso la llevó a la
zona norte de la ciudadela, una región donde el crimen abundaba en mayor
cantidad.
Para no llamar tanto la atención, Delfina se puso
una sábana vieja y sucia que encontró buscando en la abadía, de ese modo podría
fingir ser una pordiosera, de esos había mucho en esa área.
Aunque todas las calles y construcciones en Gremier
eran iguales, el ambiente en cada región diferenciaba a cada lugar dándole su
propia identidad.
Mientras esperaba, Delfina pensaba en cómo era
posible que hubiera tanto vagabundo y ladrón. La ciudadela era grande, pero que
toda un área fuera tan pobre podría resultar excesivo. No deseaba pensar mal de
uno de los seis escudos pero parece que los Dulahan no mantienen tan en orden
su región.
Delfina escuchó unos pasos a la distancia, volteó
ligeramente y vio a un muchacho, talvez de su edad, tenía un chaleco con
capucha puesta, resaltaba un cabello plateado y unos ojos carmesí. Ese era su
blanco. La chica esperó a que el demonio se alejara para comenzar a seguirlo.
Delfina analizó la postura del demonio, estaba
ligeramente encorvado y caminaba con las manos en las bolsas de su muy viejo
pantalón, incluso llevaba unos tenis un tanto rotos y cocidos.
Después de caminar un rato, el demonio entró en la
parte trasera de un bar, el “Fallen Grace”, según decía un letrero. Después de
meditar un largo rato, Delfina decidió entrar al lugar.
Al abrir la puerta, observó que era un bar común y
corriente, estaba lleno de sillas y mesas, casi todas vacías. El lugar tenía
las paredes blancas pero el ambiente se sentía un tanto gris, algo turbio
cubría todo el lugar, tal vez era peligroso estar ahí.
Más al fondo había una barra donde se encontraba el
demonio, parecía ser que era el bartender del local, algo muy extraño para la
chica quien se sentó en una esquina para observar la situación de mejor forma.
El demonio estaba acomodando algunas botellas en
una estantería que se encontraba en la parte trasera. Tenía una mirada sería,
parecía pensativo, pero también deprimido, aunque eso no era suficiente para
Delfina; había visto que los demonios son buenos actores por lo que debía
seguir vigilando al muchacho.
Pasó un rato y parecía que el demonio no se había
dado cuenta de que Delfina había entrado porque jamás se acercó a preguntarle
si deseaba algo; el demonio estaba de pie frente a la barra, con una mirada
perdida fija en el horizonte.
De repente, la puerta se abrió y, aparentemente, un
par de rufianes entraron, extrañamente ya se veían tomados.
Los dos sujetos se acercaron a la barra y tomaron al demonio del cuello
de su chaleco.
⸺
OoooyeeEe… — El que tenía al
demonio del cuello comenzó a hablar — DaDamE algo FuErte…
⸺
Siiiiii… Demonioooooooo — Agregó
el otro — Nosssss hesharon del bar dondeeeee estaaaaaaabamossssss….
El demonio desvió la mirada, parecía que no quería
hablar. El borracho soltó el cuello del muchacho de ojos carmesí y se sentó en
una de las sillas de la barra.
Sin decir nada pero visiblemente afectado, el
demonio comenzó a preparar dos vasos con diferentes bebidas para los ebrios.
Era difícil para Delfina observar una escena así; el muchacho estaba
completamente indefenso ante el comportamiento de esos sujetos, y no entendía
por qué.
La puerta volvió a abrirse y entraron algunas
personas pero al ver al joven bartender, o mejor dicho, al ver los ojos carmesí
del muchacho, dieron un grito y salieron corriendo; los borrachos de la barra
solamente comenzaron a reírse a carcajadas.
⸺
Vaaaaaaayaaaaaa,
eeeessssssooooosss no sabennnn naaaaaadaaaaaa…
⸺
Si, tooooDOs
le teeeMen al
Poooobre infeLIzzzz y
es solamente UNnnnn cobarDeeee…
El demonio desvió la mirada y les entregó sus
bebidas a los borrachos, aunque no sirvió de nada, con un sólo sorbo y los dos
sujetos cayeron desmayados.
>>13 de septiembre<<
Era la una de la madrugada y el bar estaba
completamente vacío. Delfina seguía sentada mientras observaba al joven
demonio. Después de realizar algunas labores de limpieza entre la mercancía, el
joven se acostó en la barra; no parecía dormido, más bien estaba pensativo.
Al considerarlo por un rato, Delfina decidió hacer
su primer acercamiento y ver cómo era realmente ese chico.
⸺
Disculpa… — Dijo Delfina de una
manera completamente tranquila y convincente. Ash se levantó rápidamente a
causa del susto, se fijó en todas partes y por fin se dio cuenta de la
presencia de Delfina.
El demonio se le quedó mirando. En circunstancias
normales, que un ser de ojos carmesí te mire fijamente era señal de peligro
pero con ese joven las cosas eran muy diferentes, ya que parecía que el demonio
no era capaz de interactuar con las personas de manera normal, tenía una mirada
de sorpresa e indecisión.
⸺
Quisiera un vaso de… Vodka…
Delfina no era muy afina de bebidas alcohólicas pero era necesario para
esta ocasión.
El demonio sacó un vaso limpio el cual llenó a la
mitad con la bebida; colocándola en una bandeja, el demonio se acercó a la mesa
de Delfina y se la dejó.
La chica pudo ver al chico de cerca, tenía un
rostro muy juvenil y atractivo; de hecho, los ojos carmesís le daban cierta
belleza, pero parte de eso se perdía a causa de un mal color de piel que tenía;
aunque se veía que el muchacho era fuerte a causa de sus brazos tonificados, su
piel tenía un tono grisáceo enfermizo, no parecía que se estuviera cuidando
como era debido.
⸺
Gracias. — dijo Delfina mientras
le dejaba 50 escudos en la bandeja.
Algo desconcertó a la chica, el demonio parecía
confundido cuando ella le dio las gracias. ¿Acaso ese chico jamás había
recibido gratitud? Talvez no, era un demonio después de todo…
La puerta trasera se abrió y un hombre viejo entró,
tenía un rostro lleno de barba y enfado.
⸺
Maldito demonio… pensé que al
contratarte llamarías la atención de la escoria de esta maldita ciudad, pero únicamente
logras que la gente huya, eres una basura, debería despedirte, pero realmente
necesito a un empleado y nadie quiere trabajar aquí.
El muchacho agachó la cabeza sin decir nada,
Delfina pudo ver que le temblaban las manos ligeramente, el demonio estaba en
su límite.
⸺
Ve y lava las cubetas que hay en
la parte trasera, yo tomaré el lugar al frente mientras espero. — dijo el viejo
— ¡No te tardes!
El demonio se fue por la puerta trasera sin
levantar la cabeza. Delfina sentía algo, algo que le molestaba con respecto al
demonio y no, no era lástima.
Tras tomar rápidamente su trago, la chica salió del
local y dio la vuelta al edificio, allí estaba el demonio lavando las cubetas
que le habían indicado.
⸺
¡Oye! — Gritó Delfina, el muchacho
volteó sorprendido — ¡¿Qué rayos pasa contigo?! ¡Realmente me molestas!
⸺
¡CÁLLATE! — Delfina se sorprendió
al escuchar al demonio hablar, parecía que ya no aguantaba más — ¡SOY UN
DEMONIO! ¡SI, YA LO SE! ¡PERO CRÉEME, YO NO PEDÍ NACER COMO UNO!
⸺
Si, si, el pobre infeliz que no
puede interactuar con la gente a causa de quién es y las personas con las que
puedes interactuar te ven como una simple basura ¡Únete al club! — Gritó
Delfina con enfado — ¡Te he visto toda la noche y solo te lamentas de estar
aquí, dejas que te menosprecien y aceptas la humillación de las personas, me
molesta porque puedes matarlos a todos con gran facilidad y no lo haces, te
contienes! ¡Tienes un poder con el que muchos soñarían y tú simplemente no lo
aprovechas para demostrar tu lugar, eres simplemente un imbécil!
⸺
¡¿Crees que no quiero matarlos?!
¡¿Crees que no quiero hacerles pagar por lo que me han hecho?! ¡¿CREES QUE NO
PREFERIRÍA SUCUMBIR A MI LADO DEMONIACO Y COMÉRMELOS MIENTRAS DISFRUTO SUS
GRITOS DE DOLOR?! ¡QUIERO QUE SUFRAN PERO NO DEBO!
⸺
¿Tú lado demoniaco? – Estas palabras
confundieron a Delfina de una manera excesiva.
⸺
Mi padre era un demonio y mi
madre humana… — Dijo el demonio desviando la mirada — soy mitad demonio. Tengo
el instinto demoniaco pero mi madre me hizo prometer que jamás me volvería un
monstruo, que sin importar qué hiciera o cual fuera el obstáculo… yo seguiría
siendo yo… fue su último deseo antes de que ella muriera…
⸺
… lo siento… pero no puedo
terminar de aceptar tu modo de pensar — Dijo Delfina controlándose un poco pero
aún enojada — Tienes todo lo que yo desearía para que las personas dejaran de
verme como alguien inferior… da igual lo que haga… siempre seré la hermana
menor de ellos dos… la que necesita ser rescatada…
Los ojos de Delfina se humedecieron, un recuerdo del pasado volvió a
ella…
El demonio no sabía que decir, se había desahogado
pero se sentía bastante ridículo frente a esa chica, de carácter fuerte y gran
voluntad… sentía celos de ella.
⸺
Podemos continuar hablando…
dentro del bar… aquí…. Aquí hace frío… — dijo el demonio desviando la mirada,
se sentía apenado.
⸺
Si… está bien… — Delfina se
sentía igualmente ridícula después de gritar con un desconocido, no era algo
apropiado para una miembro de la casa Holygate.
El chico recogió las cubetas que había lavado y abrió la puerta para
dejar entrar a la chica.
⸺
Soy Delfina Holygate, por cierto.
— Dijo ella intentando actuar más formal.
⸺
… Me llamo Ash McRain. —
Respondió el muchacho, aun sintiéndose ridículo ante esa situación.
………
……
…
Pasaron unas horas en las que Delfina y Ash
hablaron, sobre todo Ash fue quien habló. El chico había vivido toda su vida en
los bosques cercanos al poblado de Aldiel, y esto se debía a que cuando se
acercaba a la civilización, los habitantes huían o intentaban matarlo. Por ello
no tuvo más comunicación que con su madre, quien lo cuido hasta que falleció
hace dos años de una enfermedad; desde entonces, Ash vivió como cazador en los
bosques perfeccionando su técnica con la katana.
El demonio se sentía a gusto hablando con otra
persona. Todos lo habían tratado tan mal que decidió no volver a confiar en la
gente pero Delfina tenía “algo”, eso hizo que Ash decidiera confiar una última
vez en alguien.
Ash McRain jamás se arrepintió de confiar en Delfina Holygate…
El chico habló de muchas de las cosas que había
encontrado en los bosques y algunas cosas raras que le ocurrieron durante su
vida pero Delfina no podía dejar de ver el cabello de Ash, su frente la cubría
un lacio cabello plateado, junto a eso, el chico llevaba capucha…
⸺
… ¿Puedo? — dijo Delfina
acercando su mano a la cabeza de Ash.
El demonio sabía que quería la chica, por lo que se
quitó la capucha y agacho la cabeza para que Delfina pudiera ver mejor.
Ella tocó el cabello del chico, acariciando hasta que sintió lo que imaginó…
⸺
Tenías cuernos… ¿te los cortó la
gente? — Preguntó Delfina dejando de tocar.
⸺
No, me los corté yo cuando era
niño… quería que las personas no me odiaran pero no tuve el valor de arrancarme
los ojos… — Dijo Ash un tanto apenado, como si un niño confesara un crimen —
¿Cómo te diste cuenta?
⸺
He visto a muchos demonios y
todos tienen cuernos, por eso se me hizo raro que ocultaras los tuyos a pesar
de que es obvio que eres uno.
Ash volteó a ver al reloj de pared, era casi las
siete de la mañana, era hora de cerrar… y no hubo nadie que viniera a tomar…
⸺
¿Por qué viniste a Gremier? —
preguntó Delfina, se le acababa de ocurrir esa pregunta.
El demonio comenzó a recoger las pocas cosas que había usado esa noche.
⸺
Me llegó una nota, estaba en la
puerta de mi casa en el bosque la cual decía que podría encontrar los Armagun si venía a Gremier.
⸺
¿Armagun?
Ash abrió el cierre de su chaleco y sacó un papel
de un bolsillo interior. Delfina lo tomó y al desdoblarlo, observó un montón de
símbolos extraños que parecían moverse, la chica se mareo de solo verlo y le
devolvió el papel al muchacho.
⸺
En este papel está escrito un
Armagun, uno de los cuentos demoniacos. — dijo Ash mientras guardaba de nuevo
el papel — solo los demonios pueden leerlo.
⸺
¿Y para que los buscas? — preguntó
Delfina levantándose de su asiento aún mareada.
⸺
Mi madre me dijo que en uno de
ellos se habla de mi padre… — respondió Ash un tanto apenado — sé que es tonto
pero siempre tuve interés por saber más de él.
⸺
No creo que sea tonto. Tal vez
pueda ayudarte un poco con eso, pero necesitaré tu ayuda en algo — le dijo
Delfina ligeramente emocionada — pero debes confiar en mí.
Ash dudó pero al final decidió aceptar, tampoco es que pudiera hacer
otra cosa.
………
……
…
La abadía de St. Tremilion se encontraba abierta, todo
mundo desayunaba sin problema, Hope estaba pensativo y Lucien, quien había
vuelto durante la noche, se veía genuinamente preocupado pues la chica que
quería ver no había regresado.
De pronto, Delfina apareció en la entrada y en sus
mano tenía una cuerda con la que llevaba atadas las manos de Ash. El muchacho
se veía algo agitado y lleno de preocupación, todo mundo lo miraba con miedo
pero a diferencia de otros lugares, aquí cualquiera estaba entrenado para poder
matarlo.
Las personas del gremio quedaron mirando al chico
esperando la más mínima equivocación para atacarlo. Delfina notó esto y alzó su
voz mientras entraba al salón de los mercenarios.
⸺
¿Dónde está Fabula? — preguntó la
chica colocándose en el centro de todo, Ash estaba detrás de ella cuidándose de
todas direcciones.
⸺
Aquí estoy. — dijo la mujer, se
encontraba en el tercer piso y de un salto, llegó hasta el primero sin
lastimarse y cayendo de pie. — No esperaba que lo lograras realmente, mucho
menos que tardaran tan poco tiempo…
Fabula se acercó y analizó al demonio de pies a
cabeza.
⸺
Entonces esperas que yo lo mate…
— dijo Fabula haciendo aparecer un arco y flechas de la nada.
⸺
¡¿Qué?!
⸺
No, tu sólo me dijiste que debía
atraparlo y traerlo. — dijo Delfina poniéndose entre Fabula y Ash — De hecho,
pensaba que él podría entrenarse como mercenario aquí.
El gremio quedó en silencio tras esa petición, Hope
tenía la boca abierta, le costaba respirar ante tal escena; Lucien estaba
igualmente inmóvil ante esa situación.
⸺
¿Un demonio siendo entrenado como
mercenario? — Preguntó Fabula tras reaccionar ante las palabras de Delfina.
⸺
Esta chica está cada vez más loca
— Luis Torres se acercó al demonio — acabemos con esta charada.
Luis sacó un cuchillo e intentó apuñalar a Ash,
pero Delfina ya había previsto una situación así, por lo que el demonio estaba
preparado para el ataque.
Con rapidez, Ash se agachó y de una patada en la
pierna, derribó a Luis torres. Todos los mercenarios del gremio reaccionaron y
saltaron en contra del demonio, pero Delfina se puso como escudo humano sobre
el muchacho.
⸺
¡No dejaré que le hagan daño, él
no es mala persona! ¡Es más humano que Luis Torres! — decía Delfina viendo si
alguien se acercaba para atacarlos.
⸺
… suficiente.
Con una sola palabra, el gremio quedó en silencio.
Todos voltearon y vieron a Lady Seraphina observando todo desde el tercer piso.
⸺
Señorita Holygate — comenzó
diciendo lady Seraphina con una tranquila pero poderosa voz — lleva casi tres
días aquí y ya logró que todo mundo le apunte con su arma; debe ser un nuevo
record. Joven demonio, di tu nombre y objetivo.
Ash se levantó del suelo y miró a la hermosa pero
imponente mujer, y juntando todo el valor que tenía, respondió:
⸺
Me llamo Ash McRain… yo… estoy
buscando los Armagun.
Por un segundo, lady Seraphina mostró una mirada de
sorpresa, pero muy pocos lo pudieron notar.
⸺
Si el demonio se sale de control,
será ejecutada junto a él, joven Holygate — dijo lady Seraphina con una dulce
sonrisa — mientras, tendrá que pasar las pruebas junto con usted para poder ser
entrenado.
Delfina asintió sin dudar.
Todo mundo tuvo que contener su deseo por matar al
demonio y se alejaron lo más que pudieron. Fabula ayudó a Luis a levantarse del
suelo.
⸺
Vaya, parece que te saliste con
la tuya — dijo Fabula en tono burlón — Nunca he entrenado a un demonio pero
debo admitir que será in-te-re-san-te.
⸺
Buenos reflejos, chico — dijo
Luis Torres mostrando una sonrisa infantil mientras le ponía su mano en el
hombro del demonio — ¿Qué arma usas?
⸺
Eh… una… una katana… — Ash se
veía confundido ante tal cambio de actitud de ese hombre lleno de cicatrices en
el rostro.
⸺
Genial, será divertido cuando
pueda entrenarte — reía inocentemente Luis Torres — y tu mocosa, supongo que lo
hiciste bien, pero aún te falta mucho para tener mi atención.
Diciendo eso, Luis se alejó bastante contento.
⸺
Me disculpo por él. — dijo Fabula
encogiendo los hombros — Nos entrenamos juntos cuando éramos jóvenes. Ese
idiota muestra completa emoción cuando se trata de enfrentar gente fuerte, es
un niño en el cuerpo de un hombre. Demonio, la habitación H-6 del segundo piso
es toda tuya, aunque se pagan 500 escudos cada domingo, esto incluye baño y
comida en la cocina.
⸺
En… entiendo… — Ash pensó en que
por semana le pagaban 550 escudos en el bar, por lo que podría sobrevivir y
ahorrar un poco.
Fabula se alejó. Delfina notó que Hope parecía
intrigado e interesado en acercarse pero por alguna razón no lo hacía; Lucien
parecía que no confiaba en Ash por lo que también mantenía la distancia; Rock
miraba desde el segundo piso de manera extraña, entre indiferente y fastidiado.
⸺
¡Lo logramos! — dijo Delfina abrazando a Ash emocionada. — Ahora podrás entrenar y convertirte en
mercenario, eso te ayudará a obtener mayor información sobre esos Armagun que
buscas.
Ash se sentía extraño, nunca había sentido que
pudiera confiar en alguien (con excepción de su madre), ahora tenía alguien que
confiaba en él y un lugar donde dormir y comer.
Por su parte, Delfina por fin logró obtener la
aprobación de uno de los cuatro grandes mercenarios, pero todavía no conocía a
dos de ellos y Luis Torres seguía sin probarla, pero el haber logrado este
primer paso era suficiente para que ella no perdiera la esperanza.
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